lunes, 19 de septiembre de 2011


ACENTUACIÓN DE PALABRAS AGUDAS:
Las palabras agudas llevan tilde en la sílaba tónica cuando terminan en vocal, -n o -s:
  Ejemplos: sofá, esquí, zulú, bongó, cupé, desván, burgalés.
Si la palabra aguda termina en -s precedida por otra consonante, no se le pone tilde:
Ejemplos: robots, tictacs.
Las palabras agudas que terminan en -y no llevan tilde:
Ejemplos: virrey, convoy, jersey.

ACENTUACIÓN DE PALABRAS LLANAS:
Las palabras llanas llevan tilde en la sílaba tónica cuando terminan en consonante que no sea -n o s:
  Ejemplos: ángel, césped, álbum, fénix.
Si la palabra llana termina en -s precedida de consonante, sí lleva tilde:
Ejemplos: cómics, bíceps, fórceps.
Las palabras llanas que terminan en -y sí llevan tilde:
Ejemplos: póney, yóquey.


ACENTUACIÓN DE PALABRAS ESDRÚJULAS Y SOBRESDRÚJULAS:
Las palabras esdrújulas y sobresdrújulas siempre llevan tilde en la sílaba tónica.
Ejemplos: fábula, pelícano, déjamelo.



¡y a practicar! (que tendrás un examen y...)

sábado, 3 de septiembre de 2011

EL PODER DE LA LENGUA

Un mercader griego y rico quería dar un banquete con comidas especiales. Llamó a su esclavo y le ordenó que fuera al mercado a comprar la mejor comida. El esclavo volvió con un bello plato, cubierto con un fino paño. El mercader removió el paño y asustado dijo: - ¿Lengua? ¿Es éste el plato más delicioso que encontraste? El esclavo, sin levantar la cabeza, respondió: - La lengua es el plato más delicioso, sí señor. Es con la lengua que usted pide agua, dice "madre", hace amistades, conoce personas, distribuye sus bienes, perdona. Con la lengua, usted conquista, reúne a las personas, se comunica, dice "Dios mío", reza, canta, cuenta historias, guarda la memoria del pasado, hace negocios, dice "yo te amo".

 El mercader, no muy convencido, quiso probar la sabiduría de su esclavo y lo envió nuevamente al mercado, ordenándole que trajera el peor de los alimentos. Volvió el esclavo con un lindo plato, cubierto por fino tejido que el mercader retiró, ansioso por conocer el alimento más repugnante. - ¡Lengua, otra vez! dijo el mercader, espantado. - Sí, lengua, dijo el esclavo, ahora más altivo. Es la lengua que condena, separa, provoca intrigas y celos. Es con ella que usted blasfema y manda al infierno. La lengua expulsa, aísla, engaña al hermano, ofende a la madre y al padre... La lengua declara guerra. Es con ella que usted pronuncia la sentencia de muerte. No hay nada peor que la lengua y no hay nada mejor que la lengua. Depende del uso que Ud. haga de ella. Y sin esperar respuesta, el siervo hizo una reverencia y se retiró.